CLICK HERE FOR BLOGGER TEMPLATES AND MYSPACE LAYOUTS »

sábado, 6 de septiembre de 2008

De nuevo, se pone el sol


Hay una serie de cosas que pasan porque sí, sin que nadie pueda evitarlo, sin mediar si quiera en ello y sin haberlo intentado. Este verano me han pasado muchas de esas cosas. Recapitulemos, porque hace demasiado tiempo que no escribía y tengo la necesidad de plantearme si de verdad sigo siendo la misma o si de nuevo la vida me ha dejado otra de sus marcas, esta vez de las buenas, no nos asustemos.
Pensé que estaba estancada, me ahogaba en la bilis de mi propia existencia y pedia a gritos un cambio repentino, una de esas vueltas de 360 grados que a veces te pide el cuerpo, porque mi alma no deja de ser nómada y a veces se pone caprichosa. Que le voy a hacer, no soy conformista, cuando me paro mucho tiempo haciendo lo mismo, todo se me queda pequeño y pierde el sentido. A la vez, mi sentido de responsabilidad y mi amor para con mi familia, que son lo más grande que tengo, me tenía amarrada con cordel de acero a esa vida que ya no sentía mia, porque otros se fueron sin querer y nos abandonaron, quien soy yo para irme por gusto.
Todo pasado, y el pasado si se remueve mucho huele como esa cueva de manilva que debe ser el portal al infierno, donde fijate por donde, la gente se baña sin que la obliguen, que cosa tan grande es el ser humano y que conste que yo me metí no se me fuera a acusar de cobarde, eso si, pensando que en cualquier momento el misimimo satanás pasaría por allí camino de casa dándonos los buenos días.
Lo que de verdad importa ahora es el hoy y el mañana. Y el traje vital que visto ahora, me sienta pero que muy bien. Tengo un trabajo que me fascina, que me da mucho más de lo recibo, que me siento querida por aquellos de quienes cuido, respetada por aquellos con quienes comparto el trabajo y valorada por aquellos de quienes dependo allí, espero no defraudarles nunca.
Tengo a mi familia, que no hay palabras para describirlo, bueno quizás si, aquellas que nos decimos mi hermano y yo cuando estamos con una papa horrorosa: eva, vamos a quedarnos mocitos viejos y a vivir tu y yo por nuestra cuenta.
Tengo a María que me ha dado una segunda familia a la que estoy aprendiendo a querer, a la que es muy fácil querer y que me han demostrado con creces que ya me quieren. Lo siento Mari pero yo también te considero ya mi tita aunque María se ponga celosa. Gracias Mari Pepa por ser tan como eres, Miguel angel y Blanca por estar siempre dispuestos a agradar, Inmaculada que te conocí pensando que estabas loca y la loca fui yo por no entenderte, que no te dejes arrastrar por la vida, tira tu de ella porque puedes hacerlo sin esfuerzo. Resumiendo gracias y os quiero.
Tengo amigos, cientos de amigos, pero algunos de los especiales, de esos que retomando esa frase, de esos con los que nunca hay fisuras, solo pequeñas grietas que se quedan en el espíritu cuando se alejan y que solo se cierran cuando regresan a ti y solo nos queda pedir que se pare el tiempo en ese instante solo porque estamos juntos.
Y tengo la promesa de un año muy bueno por delante, con muchas aventuras planeadas a las que se sumarán otras que vayan surgiendo, son pequeñas dosis de esas vitaminas que necesito para no sentirme encerrada en mi piel, tantas cosas que nos quedan por compartir que tengo ganas de no dormir siquiera, para no perderme un solo instante con vosotros. Divas, espero seguir navegando con vosotras en este barco de ensueño que tiene hasta capitán propio, que aunque un poquillo empanao se le quiere con locura.
Verano de cambios y de noticias, quizás sin sorpresas, solo confiarmaciones de algo que ya se intuía, porque el amor no se puede ocultar, sale por los poros de la piel estallando en millones de pequeñas lucecitas sin importar lo que hay alrededor y sin entender de condiciones, leyes o costumbres. Espero no haber ofendido nunca a ese amor, espero no haberos hecho daño con alguna palabra de más y espero que si la familia al final,no os entiende, sepais que nosotras no solo cantamos, sino que somos una gran familia que siempre os va querer aunque seais golpedas, monas o me irriteis como os gusta hacer. Os quiero mis niñas.
Resumiendo a sido un verano muy bueno, pero también he extrañado otras cosas, como ese pasillo de residencia, esas genialidades de Pedro que me encantan, aunque siempre esté buscando chincharnos, lo hace porque nos quiere, ese compartir que se genera allí. Aunque me he dado cuenta de que lo que importa al fin y al cabo, es la gente que conocí y a la que sigo teniendo, solo ha cambiado el punto de encuentro con ellos y a mi por lo menos con eso me basta.
¿Qué será de nosotros mañana? El tiempo lo dirá, pero espero volver a tenernos al atardecer de cada día.

Gracias a todos por haberme devuelto la sonrisa