Querido papá:
Espero que por uno de esos misterios del cosmos que nunca llegaremos ninguno de lo seres humanos a comprender, de alguna u otra manera puedas leer esta carta.
Se que hablo contigo a diario, que no te marchas nunca de mis pensamientos, que cada cosa que hago me recuerda a ti. Hoy estaba rellenando las felicitaciones de navidad de la Hermandad y no conseguía recordar el nombre completo del resto de hermandades y he caido en la cuenta de que eras tu quien me los decía todos los años, sentado ante tu bastidor junto a la chimenea, con tus manos de mecánico bordando finas piezas de oro y seda.
Me he comprometido a realizar tu sueño, pregonar a nuestra hermandad y aunque se que no estarás muy lejos cuando lo haga no puedo evitar sentir rabia por que no estarás sentado en el primer banco de la iglesia, dandome la seguridad que solo tu sabias darme.
Son tantas las cosas que ya no haremos, que me cuesta no maldecir al Dios en el que tu tanto creías y no por falta de fe sino por respeto hacia ti.
Ese ultimo día, en la habitación del hospital, te dormiste mientras te leía, y no quise despertarte, asi que sali sin hacer ruido. Mas tarde, dormía en ese solitario piso de Toledo y algo me desperto, en ese preciso momento supe que habías muerto, porque te pude sentir alli a mi lado. Al rato me llamaron para decirme lo que yo ya sabía, que tu corazon se había cansado de luchar. Nunca te dije adiós papá, sali sin despedirme y llevo mucho tiempo pensando que me dejaste. Ahora solo puedo decirte que te comprendo, no podías vivir postrado en una cama mirando al techo, me lo dijeron tus ojos en ese hospital y siempre lo he sabido. Te dolía verme a tu lado un día tras otro sin descanso, te dolía hacer sufrir a mamá y preferiste morir para vivir en paz.
Te echo de menos, decir lo contrario sería mentirte, intento sonreir todos los días, intento ser feliz, intento ser lo que tu querías que fuera...
Espero que nunca me dejes y nunca me olvides.
Te quiero.... Eva
jueves, 7 de diciembre de 2006
Te echo de menos
Publicado por Eva en 20:02
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1 comentarios:
Es una cuestión tan íntima...Que todavía escribiendo estas letras, no sabe uno si debe comentar o no...O simplemente guardar silencio. Es sin duda una de las noticias más amargas que he tenido que contar... En este caso, es así...Dios no fue justo, efectivamente. Ojalá llegues a ser eso que tu padre siempre quiso que fueras. Para mi gusto ya lo eres...estoy casi seguro. Supongo que estas fechas que están por venir te tocan las pelotas...espero que seas inmensamente féliz y ole tus cojones por escribir esa carta aqui. A mi, a la una y cinco de la madrugada, me sirve para aprender un poquito más a valorar lo que tengo en mi casa...Un tesoro, como otro cualquiera...Feliz Navidad, Eva...
Chito
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