CLICK HERE FOR BLOGGER TEMPLATES AND MYSPACE LAYOUTS »

viernes, 22 de diciembre de 2006

Alegría de vivir

Sin esperarlo, sin merecerlo, hoy me han obsequiado con el más precioso de los regalos. Llegábamos al centro a medio día, Vane tenía obligada visita por motivo de su baja laboral. "Ahora vas a conocer a mis niños, son especiales, te lo digo para que no te impresionen".
Y tan especiales. Solas en aquel pasillo, Desi, Vane y yo, fuimos sorprendidas y asaltadas por unos 20 chavales. Venían todos disfrazados, pues habían estado ensayando el teatro de navidad, se alegraban de ver a su seño desaparecida y para mi todo eran sonrisas, ninguno me ha mirado con recelo, ni siquiera se ha extrañado de mi presencia, tan solo Esteban que preguntó quien era yo. Uno de esos niños se ha abrazado a Vane durante un rato y solo he podido sentir envidia de que a mi no me conocieran.
La comida se ha servido entre risas y bromas, hoy era un día especial, el último día y lo celebraban con sopa de estrellitas y coca cola.
De repente me he sentido egoista, porque esperamos tanto de nuestra vida, de las personas que nos rodean, aspiramos a conseguir tantas cosas, que se nos olvida lo esencial, damos por sentados los gestos más simples como sostener una cuchara, llevarnos el vaso a los labios sin derramar el agua...
Para ellos eso supone un esfuerzo, pero no parece importarles, son felices, se rien de forma sincera, se sienten aceptados y a gusto con la gente que les rodea.
Luego hemos pasado al comedor donde estaban los niños con sindróme de down y eso si me ha resultado mas duro. Eran niños más pequeñitos, mas indefensos, algunos de ellos ni siquiera podían comer por si solos.
Al salir el jefe de Vane me ha ofrecido trabajar alli y solo Dios sabe con que ganas le hubiera dicho que si, y he malcedido por dentro que estuviese tan lejos de mi casa, una vez más la responsabilidad gana al corazón.
Cuando marchabamos para el otro centro, pensaba que ya no me podía pasar nada mejor que haber conocido a esos niños, pero me equivocaba...

Tenían un pequeño teatro preparado, y entre los nervios, los disfraces, pastores, reyes y hasta un robot, he conocido a mi pequeño angel.
Tan bonita, con ese vestidito blanco llenito de las estrellas que yo misma recorté por la mañana sin saber para quien serían, una preciosa niña rubita con su coronita de plata. Mas niños especiales, estos de los puteados de esta vida de mierda y de esta sociedad injusta y marginal.
Al terminar la función, rodeada de todas las monitoras que allí trabajan, de entre todas ellas, ese angelito se acercó a mi: "seño la corona tiene un pincho". Literalmente he notado como se me encogía el corazón y he tenido que tragarme hacia dentro el nudo de una lágrima que amenazaba con aflorar. Todos los días me llaman así, a diario soy la seño en mi trabajo, pero hoy lo he sido con mayúsculas, LA SEÑO y lo he sido por ellos, por esos niños que la sociedad no acepta por su procedencia, clase social, raza... pero que a mi sin conocerme, sin preguntar, me han aceptado sin condiciones, en 5 minutos tan solo yo era "seño" para todos ellos.


A veces somos demasiados injustos por culpa de nuestros prejuicios, de las ideas preconcebidas, del que dirán, somos esclavos de las modas, de la sociedad clasista y racista en la que vivimos, nos evaluamos por el color de la piel, por el dinero que tengamos o por nuestra forma de vestir y demasiadas veces olvidamos que debajo de todo eso, debajo de cada piel, reside un ser humano.


Miremos todos dos veces a las personas antes de mirar hacia otro lado, quizás descubramos más de lo que esperamos.

Ahora más que nunca educadora social.........Eva

1 comentarios:

Vane Gazaba dijo...

Bueno, Evita!! Que razón llevas, cariño.
Yo todos los dias cuando me levanto siempre pienso: ¿Qué coño de ropa me voy a poner hoy?, fijate q cosa mas absurda, eh?

Pues "mis niños", me han dado una lección, una lección de dignidad, una lección de apreciar la vida diariamente.

Es una de las cosas mas bonitas q me ha podido pasar, trabajar con ellos, y la verdad esq mi "ego" sube siempre q los veo. Dime q podemos sentir cuando los vemos y se nos abrazan, nos dan un beso, nos dicen "seño"... Yo no sé ni lo q siento, simplemente me hacen feliz, y cada dia estoy mas contenta de haberlos conocido. Sé q yo les ayudo a muxo, xo ellos a mí tb me han ayudado a apreciar las cosas mas sencillas y simples q antes no veía.

No te desanimes, y estudia a fondo lo q t gusta, q seguro q ganarás.

Un besito: Vane