CLICK HERE FOR BLOGGER TEMPLATES AND MYSPACE LAYOUTS »

viernes, 27 de abril de 2007

Feria


Cuando veía carnavales sentada en una butaca de un teatro, no conseguía ni por asomo imaginarme, lo que se podía sentir al otro lado del telón; hasta que este año cuando estando en bambalinas y escuchando como el murmullo del público se va apagando para dejar paso a tu voz, se te revuelven las tripas, un escalofrío te recorre y se te encoje el sentío esperando a oscuras que las cortinas se abran. Se hace eterno el silencio contenido hasta que la primera nota de la guitarra nos saca del letargo para devolvernos a la vida y rasgar las sombras con tu garganta y un estallido de luz te ilumina el semblante y notas como te da un vuelco el corazón.

Tampoco pude nunca sentir el cosquilleo de los nervios justo antes de salir y enfrentarme a un atril, pero no uno cualquiera, sino a ese que además me unia el dolor del recuerdo y mirar de frente a unas gentes que solo me escuchan a mi y que han puesto en mis palabras todas sus esperanzas y conseguir que no se me quebrara la voz, que no se rindiera el espíritu, para terminar recibiendo el cariño y reconocimiento de los presentes en un cálido aplauso, que a mi se me hizo eterno.

Hoy, de vuelta del Puerto de Santa María, dejando atrás las luces y la magia que siempre encierra una feria, comparaba estos sentimientos con los que me asaltan ahora y me siento ingrata, es como si de repente me hubieran abierto una ventana a mundos distintos a los que nunca pensé si quiera en asomarme. Y me siento cobarde y arrepentida, pues de nuevo los prejuicios me habían jugado una mala pasada.
Hoy llevada de la mano de Mari he conocido un mundo nuevo, una forma de vida desconocida. Siempre me imaginaba el mundo de la feria como algo sombrío, supongo que como me lo habían pintado, a quien no le ha dicho su madre o su abuela de pequeña que tuviera cuidado con los feriantes que eran unos sinverguenzas..
Que gran injusticia llevo cometiendo tantos años, la feria es un mundo maravilloso y la gente que he tenido la suerte de conocer son simplemente humanos, con sus virtudes y sus defectos, pero a los que anoche no les importó compartir conmigo mesa para la cena, gente a la que en otras circunstancias seguramente ni siquiera habría mirado y ni mucho menos conocido, gente que les bastó oir "es una amiga de Ronda", para ya considerarme amiga, personas de las que a veces nos creemos superiores porque no llevamos vida de nómadas, pero que os puedo asegurar que ayer yo me sentí muy pequeñita rodeada de gente tan grande.


Gracias Mari por invitarme a tu mundo de sevillanas y neón.

viernes, 20 de abril de 2007

Reloj cansado


Ya lo se, no he escrito desde sabe dios cuando y no voy a poner excusas, no me ha dado la gana, no me apetecía la verdad. Llevo un tiempo observando desastres a mi alrededor, desastres que aunque no me han tocado directamente, si me han afectado, porque han jodido a personas que me importan. Digamos que he perdido un poco la fe en la humanidad y una pizca la ilusión por muchas de las cosas de esta mundo. Siempre me he enfrentado a la vida con mi mejor cara, pero cuando es la vida la que te golpea directamente a la cara sinceramente, no se que cara poner, que cara mas dura tengo, al repetir tanto la palabra cara ¿no? Perdonarme no quiero que esto parezca el relato de alguien amargado o cansado de vivir y que creais que en mis palabras reside el dolor y la tristeza, pues he vivido en piel ajena desgracias, pero también he visto generarse milagros. El mayor de todos el que he experimentado yo.
He puesto ese cuadro de un artista contemporáneo, primero porque el título me fascinó "reloj cansado", vamos a ver, un reloj nace con una única tarea en su vida, que es girar y marcar las horas, ¿Si se cansa y se para no ha muerto?,¿ Pero que sentido tiene seguir andando si solo significas eso?, y en segundo lugar porque me siento precisamente así, un viejo reloj cansado, pero no de dar las horas, no quiero pararme, solo que quizás ya me cansé de girar siempre en el mismo sentido, porque al fin y al cabo una vez que se atraviesa la media noche vuelve a comenzar un día que tiene exactamente las mismas horas que el anterior.
Por otro lado, el tiempo es un gran ladrón, me está robando horas ingratas, me siento estafada por cada segundo que se pierde en todo aquello que no sea reir. Me desborda mi vida, se me acumulan las tareas pendientes, añoro un rato de esos que pasaba de niña tumbada en el huerto que cuidaba mi abuelo, simplemente mirando las nubes. Ahora comprendo eso de "cualquier tiempo pasado fue mejor", pero ¿y si se equivoca?, ¿y si el que está por llegar es mejor?
Supongo que es mi alergia personal, al llegar la primavera me entran los mismos síntomas año tras año, es como si cuerpo me estuviera indicando que necesita un descanso, un escape.
A veces tengo la sensación de que nadie me escucha, pero luego descubro que no es así, que hay gente para la que además soy necesaria y reclaman mis palabras y mi compañía y a menudo me pregunto si lo merezco, porque no suelo robarle yo minutos al tiempo para aquellos que me necesitan o me quieren a menos que me lo soliciten y descubro que sin darme cuenta influyo en los que tengo a mi alrededor y que algunos me tienen por modelo a seguir. Dios mio mi boca dice muchas cosas con las que mi alma no está de acuerdo, cosas que no son mentira por supuesto, pero que son solo un medio de sobrevivir en este mundo lleno hienas dispuestas a devorarte si les das ocasión. Aconsejo a diestro y siniestro hazañas que yo no me atrevo a emprender llegado el caso, hablo sin parar de mi particular visión de como tienen que ser las cosas, despierto respeto en personas que me consediran inteligente por mi forma de ver la vida y me pregunto si no estoy defraudando a aquellos a los que quiero.
Pero supongo que solo digo las cosas que los demás necesitan oir en el momento indicado, o simplemente regalo mi oido al que tiene ganas de ser escuchado, no se solo lamento que se me canse el reloj y se me pasen las horas mirando las musarañas.
Perdón a mis olvidados por mi ausencia a menudo injustificada, pero como decía mi amigo Rigodón: Si me necesitas, tan solo sílbame.....Eva